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En La Alberca, los ritos
se hacen celebración y tradición
y los albercanos se visten con trajes hermosísimos,
heredados de sus antepasados.
La fiesta albercana por excelencia
es la de la Virgen de la Asunción,
celebrada el día 15 de agosto como
fiesta patronal del pueblo. A lo largo de
tres días que siempre tienen su prolongación,
se celebran ritos y ceremonias repetidos
año tras año:
La mañana del día 15 tiene
lugar, en la Plaza, el rito del Ofertorio
a la Virgen: autoridades, mayordomas (vestidas
algunas con el bellísimo traje de
vistas), mayordomos y también los
vecinos ofrecen, ceremoniosamente, lo que
tienen y lo que son; luego un grupo de mozas,
con trajes tradicionales, y con el tamborilero
al frente, realiza las danzas, el paloteo
y tece (tuerce) y destece las cintas del
ramo.
La mañana del 16,
en el Solano Bajero, frente al atrio de
la iglesia, sobre un tablado, se representa
la Loa, una antiquísima representación
mariana, emparentada con el teatro semilitúrgico.
Tras la misma, la comedia. Pero otros muchos
son los encantos de las fiestas patronales
albercanas (los toros entre ellos), declaradas
ya desde hace bastantes años de Interés
Turístico Nacional.
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